orgullosa por siempre

Irresponsabilidades del turista que ingresa a la aventura y de parte de las autoridades turísticas del Colca  ponen no solo en peligro a los visitantes, sino al turismo en el segundo cañón más profundo del mundo.

NO SOLO LOS TURISTAS, EL TURISMO TAMBIÉN SE PIERDE EN EL COLCA

Irresponsabilidad individual e institucional en una de nuestras principales atracciones turísticas del Perú

Publicado: 2022-03-28

Ya son más de dos meses en que la turista belga Natacha de Crombrugghe y el peruano Kevin Ramos desaparecieron en el cañón del Colca y aún no son encontrados, dos hechos lamentables que en un contexto en el que la reactivación económica y en particular del turismo en el Perú viene dándose gradualmente, este suceso ha puesto al Colca en la noticia, pero de manera negativa, presentándolo como un lugar peligroso para los visitantes. ¿Mala fortuna, irresponsabilidad de los turistas o falencias en la gestión del turismo en la zona?

Perderse en el Colca

No se puede afirmar con exactitud cuántos turistas se desorientan o se pierden en el Colca, porque los responsables de la gestión turística en el lugar no llevan un registro anual de los casos que se presentan. ¿Negligencia, irrelevancia, irresponsabilidad de las entidades a cargo del turismo local? La Autoridad Autónoma del Colca -AUTOCOLCA-, ni las municipalidades, provincial de Caylloma, ni distritales, tampoco las comisarías saben cuántos turistas se pierden, solo cuando se presentan casos como el de hace varios años con el peruano Ciro Gálvez y ahora con el de la turista belga, el tema toma importancia porque se vuelve mediático y termina trágicamente. Consultando a pobladores, estos señalan que son muchos los visitantes al cañón del Colca que se desorientan. En la mayoría de los casos, al encontrarse con ellos, los lugareños ayudan a que los turistas perdidos retomen el camino y se mantengan sanos y salvos.

AUTOCOLCA, la máxima autoridad del turismo en el Colca, no cuenta con información sensible y  vital sobre los casos de pérdida de turistas en el cañón.

AUTOCOLCA, la máxima entidad a cargo del desarrollo turístico en la zona, que además obtiene ingresos por el cobro de entradas de turistas al Colca y por ende es responsable de la calidad del servicio y de la seguridad e integridad de los visitantes, señala que no tiene cifras exactas porque no las recaba; la Dirección de Turismo de la Policía Nacional del Perú – Arequipa tampoco tiene números sobre el tema, porque dice que el Colca no es su jurisdicción (provincia de Arequipa) y lo mismo argumenta la Unidad de Salvamento de Alta Montaña (USAM) de la ciudad blanca.

Cuando se registra una pérdida de un turista, por ejemplo, en el caso de Cabanaconde (puerta de entrada a las rutas de caminata al cañón del Colca) la comisaría local tiene que remitir comunicación hasta la ciudad de Arequipa para solicitar la intervención de la USAM, y mientras esa unidad policial especializada realice el trámite burocrático para atender el pedido fuera de su área de influencia y se haga efectiva su presencia en el lugar de los hechos, pasan varios días, incluso semanas, tiempo valioso para el rescate con vida del turista extraviado.

La inexistencia de una unidad de rescate de alta montaña en la localidad de Cabanaconde, puerta de entrada al cañón del Colca provoca una respuesta tardía para atender casos de pérdida de turistas

Y lo mismo pasa en los demás distritos locales, desde Chivay, la capital de la provincia de Caylloma y centro del arribo de turistas al valle del Colca, pasando por el recientemente premiado distrito de Sibayo como destino verde y experiencia mundial en turismo rural comunitario. Ninguna de las localidades turísticas del Colca sabe cuántos visitantes se pierden, por lo tanto, no le dan la importancia, ni tienen la capacidad de respuesta oportuna y coordinada para atender estos incidentes, que luego terminan convirtiéndose en fatales. Según reporte de Radio Programas del Perú (RPP) señala que entre el 2017 y 2018, 67 turistas se perdieron en el Colca y 6 visitantes murieron como consecuencia de ello.

La irresponsabilidad del turista y del turismo en el Colca

El principal mercado turístico que recibe el valle y el cañón del Colca es el turismo extranjero, sobre todo europeo (aunque no se tenga estudios del perfil del turista, en un recorrido por la zona se puede constatar que franceses, alemanes, ingleses, países bajos y belgas, son los europeos con mayor frecuencia de visita). De acuerdo con cifras oficiales de AUTOCOLCA, el año pasado 124,256 turistas extranjeros llegaron al Colca, frente a 73,749 nacionales. Como ya se mencionó, al no existir registro de turistas perdidos, se puede señalar a partir de opiniones de lugareños que los que se pierden prácticamente en su mayoría son extranjeros.

“El turista extranjero que viene al Colca, en particular a Cabanaconde, no viene con un paquete turístico o grupo organizado a cargo de agencias u operadores turísticos nacionales. En su mayoría lo hace solo, en pareja o en grupo de manera autónoma, una vez aquí decide hacer los recorridos hacia el cañón por su cuenta”, señala un poblador que brinda el servicio de acompañante local consultado al respecto.

En un recorrido por Cabanaconde, en la plaza, en los hospedajes, restaurantes y los puntos de acceso a las rutas del cañón del Colca, se puede constatar que turistas autónomos y sobre todo los mochileros con un casi total desconocimiento del español, sumado a la inexistencia de información, como folletos, mapas, atención turística y guías en inglés y otros idiomas, se van a la “aventura” por rutas que además no cuentan con señalización, tampoco están habilitadas o con mantenimiento para facilitar el acceso de los visitantes. Incluso, en Cabanaconde y Pinchollo existe un grupo de acompañantes locales (pobladores que conocen muy bien las rutas y que brindan su servicio a los turistas), pero el turista no suele contratar el servicio, sea porque no se encuentra organizado, no está adecuadamente promocionado en la localidad y mucho menos en internet mediante una página web o un sistema de reservas, o por la decisión del visitante basándose en su autosuficiencia. Esto se agrava aún más cuando son los mismos responsables de los hospedajes quienes le dicen o alientan a los turistas a aventurarse por su cuenta por las rutas del cañón del Colca.

Turismo a la “aventura” y no de aventura

El turismo de aventura es una modalidad no convencional, es decir, aquella actividad, oferta y productos turísticos que se ofrecen en la naturaleza y para la práctica de actividades físico-recreativas que si bien representan riesgo o nivel de dificultad, al estar bien planificadas y organizadas, no implican poner en peligro la integridad y la vida de los turistas, es decir, estamos hablando de la aventura como riesgo controlado, lo contrario a ello se le llama turismo “a la aventura” donde el riesgo no controlado se convierte en peligro.

Lo que predomina en el cañón del Colca es un turismo a la aventura y no un turismo de aventura.

De acuerdo con el representante de la Asociación de Guías de Montaña del Perú – Arequipa, el reconocido y experimentado guía y montañista Carlos Zárate, no hay una calificación oficial que señale técnicamente el grado de dificultad del Colca. En este contexto, las agencias de viaje y los dueños o administradores de hospedajes locales les dicen al turista que el recorrido al cañón del Colca es “fácil”, sin embargo, la realidad de los casos de los turistas perdidos los contradicen.

Los turistas de aventura experimentados saben que el recorrido al cañón implica riesgo, y tratan de controlarlo contando previamente con un mapa físico o digital, así como avisando en el hospedaje a donde llegaron, el día que están saliendo y el día que regresarán. En caso de no regresar, el turista que ha tomado sus previsiones sabe que tiene más posibilidades de que lo rescaten. Todo lo contrario es lo que respecta a los mochileros y “aventureros” inexpertos (que son los que suelen extraviarse más).

¿Las rutas del cañón del Colca son o no peligrosas?

Un recorrido por la ruta turística de aventura más atractiva y por ende más visitada por los turistas en el cañón del Colca como es el camino al oasis de Sangalle (un lugar paradisiaco conformado por piscinas naturales en la parte más baja del cañón) de una duración de 2 días, se puede comprobar que en el tramo San Miguel – Tapay el sendero es muy accidentado (empeorado con el último fuerte sismo y réplicas en Cabanaconde), presenta además desvíos que llevan a zonas de barrancos y sumado a la inexistente señalización generan condiciones de alto riesgo de desorientación, accidentes y mucho peligro para la integridad y vida de los turistas.

A esto se suman rutas de mayor recorrido (3, 5 o más días), duración y complejidad de descensos, cruces y ascensos como es la opción del circuito San Juan de Chuccho, catarata de Huaruro, aguas termales de Llahuar y retorno a Cabanaconde, así como la conexión con el valle de los volcanes (Andagua), es decir, más días, más riesgos no controlados, más peligro.

Sin embargo, el actual gerente de AUTOCOLCA, el señor Wilder Anconeira Maque considera que las rutas al cañón del Colca son muy conocidas y están en mapas turísticos. Según el funcionario, la existencia de huellas previas en la ruta hace complicado perderse. Para el gerente de la máxima autoridad del turismo en el Colca, la popularidad de las rutas las hace seguras y no así el acondicionamiento, la adecuada y pertinente señalización, el servicio de guiado y acompañamiento local, servicios obligatorios que deberían ofrecerse a los turistas que ingresan al cañón sobre todo si se cobra entrada y la entidad cuenta con ingresos para implementar estas indispensables facilidades turísticas.

La señalización turística en el cañón del Colca es inexistente o pésima, mientras tanto AUTOCOLCA, las municipalidades provincial y distritales se echan la culpa. 

Ante la desaparición de la turista belga, el alcalde distrital de Cabanaconde, Geoffrey Christian Cayani Benavides, señaló que la responsabilidad es de AUTOCOLCA por no haber implementado la señalización en las rutas turísticas del cañón. En respuesta, el gerente de AUTOCOLCA le echó la culpa al alcalde de Cabanaconde por la inexistencia de señalización. A esto se suma la constante tensión que existe entre la autoridad del desarrollo del Colca y el alcalde distrital, porque a pesar de que el principal atractivo es la Cruz del Cóndor y se encuentra en Cabanaconde, no hay una distribución justa de los ingresos totales recaudados, no se hacen inversiones en infraestructura y servicios para el turismo, tampoco se incorpora y promociona a Cabanaconde en la oferta turística integral del Colca.

Pero la realidad es que, en medio de estas tensiones y cuestionamientos entre las autoridades, no hay proyectos de desarrollo turístico, así como de inversión, tampoco programas de capacitación, recursos humanos calificados, productos turísticos, diversificación e innovación de la oferta, es decir, muchos vacíos, informalidad, irresponsabilidad e inexistencia de una organización de gestión de destino. Mientras tanto, en el medio no solo están los turistas, sino también el turismo falto de calidad, seguridad, sostenibilidad y desarrollo integral, provocando que el turismo en el Colca también se empiece a perder.

Organizar y gestionar el destino Colca tarea urgente

El Colca es un atractivo de rutas turísticas maravillosas, paisajística y culturalmente, que pueden ser amigables para los visitantes, pero lo que lo hace inseguro y peligroso no solo es la carencia de caminos bien implementados, señalizados, disposición de información y guías en idiomas, el problema de fondo es la forma en que se lleva a cabo el turismo, es decir, sin una organización de gestión del destino basado en la participación de todos los actores o agentes públicos, privados y población local, sobre la base de integración, planificación, formulación, implementación y ejecución de proyectos.

Lo que hay es un turismo local basado en una visión de corto plazo, carente de manejo técnico, donde los actores o agentes del desarrollo están desintegrados y en algunos casos enfrentados. En vista de esta realidad, un grupo de emprendedores turísticos de Cabanaconde decidió iniciar un proceso de creación de la Organización de Gestión de Destino (OGD) enmarcada en la normativa del Plan Estratégico Nacional de Turismo (PENTUR) y de los planes estratégicos regionales de turismo (PERTUR). Como dato importante, si bien Arequipa es una de las 7 regiones que cuenta desde hace ya buen tiempo con una OGD, en todo el valle del Colca y sus distritos turísticos, incluido Sibayo, experiencia modelo nacional e internacional de Turismo Rural Comunitario, no cuenta con una OGD.

Organizar y gestionar un destino tan excepcional y potencial como el valle y cañón del Colca es una opción para terminar, por un lado, con el reclamo justo de la población de Cabanaconde que ve como una estatua que la promoción y los ingresos por turismo no se distribuye equitativamente con ellos, y del otro lado, AUTOCOLCA cuente con propuestas de proyectos de desarrollo turístico local y no con reclamos o protestas para otorgar más dinero, pero sin base técnica y de desarrollo turístico.


Escrito por

Herless Alvarez Bazán

Periodista de ciencia y política. Runner de caminos nuevos o no transitados


Publicado en

Herless Alvarez Bazán

Artículos, crónicas, relatos, reportajes desde el valle y el Cañón del Colca.